Sábado, 25 de agosto de 2007

1. Soleá
Me quedo quieto a tu vera
calladito por demás
esperando que me quieras.
Y no le digas a nadie
que estoy muriendo de amor
porque tú puedes curarme,
curarme con tus quereres,
librarme de mis pesares,
de mis locuras y hieles.
Así cantaba el mocito
cuando la noche llegaba
oscureciendo el camino.
Mocito de la ribera,
nunca dejes de cantar
porque la esperanza es buena.
La mujer por quien suspiras
al cabo te ha de querer
mucho antes de tu partida;
y en un rapto de ternura
muy pronto habréis de unir
vuestras pieles de aceituna.
(8-6-05)
2. Soleá de la Luna
El niño bajo la luna
va cantando una canción
que me llena de ternura:
¡Ay, luna, luna lunera!
Di a mi madre que la quiero
por ser tan dulce y tan buena,
tan tierna y tan comprensiva
-Ay luna, luna de plata-,
ella, que me dio la vida.
Ay, luna, Desde tan alto
no me dejes de ayudar
que yo estoy aquí, muy bajo.
Quiero con mi madre hablar
-Ay luna, luna bonita-,
y ella conmigo no está.
Luna, llévame contigo
porque mi vida, sin ella,
es un puro desatino.
Y el niño sigue cantando
-Ay luna, mi luna, luna-,
en la noche por el campo.
(10-6-05)
3. Soleares
Sola está mi soleá.
Ay, quién querrá acompañarla,
para que no sufra más.
El llanto de una guitarra
y el grito del corazón
se agolpan en mi garganta
y se me nubla la vista
y la razón se me pierde
por las sendas de mi vida;
que es la espera más ingrata
esperar por esperar
sin tener la ausencia clara.
Y a solas me pasa el tiempo,
se deshoja el calendario
y ya ni las horas siento.
Sola está mi soleá.
Ay, quién querrá acompañarla,
para que no sufra más.
(18-1-07)
4. Soleares II
¡Soleares, soleares,
cantos por antonomasia
de las penas y los males!
Y mientras sale la luna
voy cantando soleares
por aliviar mis negruras.
Ay de la pena maldita
que en el corazón se alberga
y se nos vuelve adictiva.
Ay de los tristes recuerdos
que con su tristeza matan
dejando mi pecho abierto.
Ay de los días felices
que se quedaron atrás.
Ay de mí y de mis abriles.
Soleares, soleares
que canto por no llorar,
servidme de acompañantes.
(21-1-07)
5. Cante por soleá
Cante de la soleá,
orgullo de arte flamenco
que no se puede aguantar.
Es un desgarro gitano
que se mete por las venas
desde el corazón amargo.
Con son de sufridos ayes
hasta el aire se anochece,
el alba se vuelve tarde
y el mediodía volcán.
Estallido de gargantas
que cantan por soleá.
Soleá, mi soleá,
¡Qué sentimiento más puro
tiene este cante ancestral!
(26-1-07)
6. Soleá
Soleá, soleá mía,
tu pena deja que cante,
soleá, por bulerías.
Tengo ganas de reír
y no quiero que se enquiste
ese dolor que hay en mí.
Y hago burla al sentimiento
de pesar y de amargura,
aliviándome por dentro.
Pero después tú vendrás
que no puedo estar sin ti,
sin ti no, mi soleá.
(28-7-07)
Idella
Por: Idella Esteve | Décimas y soleares | Comentarios (2) | Referencias (0)
¡¡¡Que bonitas Idella!!!
Me alegra ahora más que nunca haber llevado ese nick de Soleá, por el que nos conocimos.
Besitos
Paquita | 30-08-2007 22:45:38
isabeau | 05-09-2007 00:33:06