Domingo, 26 de agosto de 2007

Yo me sumo al dolor y la impotencia
y pregunto por qué, por qué, Dios mío,
si dices que nos das libre albedrío
a veces andas falto de clemencia.
Como padre demuéstranos paciencia
y no nos fuerces a un sentir impío
ni nos hagas sufrir el desvarío
de querer sacudirnos tu presencia.
Es por ti que aquí estoy, yo soy tu obra,
no te pedí nacer, mas voy viviendo
un largo sinvivir, una zozobra.
De gloria prometida un sustraendo,
eres tacaño y, en tu maniobra,
nuestro premio final vas reduciendo.
(17-8-07)
Idella
Por: Idella Esteve | Mis poemas | Comentarios (0) | Referencias (0)