Miércoles, 29 de agosto de 2007

Te puedo asegurar que en esta vida,
mil veces por la pena acorralada
y otras mil por la suerte maltratada,
jamás de los jamases fui vencida.
No niego que he llorado entristecida,
mas lejos de sentirme derrotada
advierto que hoy me dio la puñalada
nuevos bríos volviéndome aguerrida.
No he de bajar la guardia, lo prometo,
sean mis versos grito de combate
y me acompañen en mis horas bajas,
ellos habrán de ser el amuleto,
caballo de batalla, mi acicate,
y para cada pena mil navajas.
(4-6-07)
Idella
Por: Idella Esteve | Mis poemas | Comentarios (1) | Referencias (0)