Miércoles, 05 de septiembre de 2007

Aflicción que te albergas en el alma,
ay, mansa pena,
que ni siquiera puedes rebelarte
y vives en silencio.
Siendo tan grande, cómo te me escondes,
mintiéndome momentos de alegría,
haciéndome sentir
que ya moriste, mientras continúas
impasible a mi lado
y me despiertas al amanecer
para charlar conmigo,
tú que fuiste lo último en mi mente
al conciliar el sueño.
(29-10-06)
Idella
Por: Idella Esteve | Mis poemas | Comentarios (0) | Referencias (0)