Miércoles, 05 de septiembre de 2007

Para matar mis versos
no hacen falta pistolas
venenos o cuchillos
ni del techo una soga;
se mueren poco a poco
de asfixia y en la sombra
porque les falta fuerza
a su fuerza ampulosa.
Nacen poemas muertos
por exceso de aromas
en lugares comunes
de amores y derrotas;
y no puedo enterrarlos
con flores y con pompa:
son comunes lugares
crisantemos y rosas.
Y se muere con ellos
después de la congoja
un alma apasionada
que versear no logra.
(4-10-06)
Idella
Por: Idella Esteve | Mis poemas | Comentarios (0) | Referencias (0)