Domingo, 16 de septiembre de 2007

Yo, que de morena nada
desde hace tiempo me veo,
cambié para no quemarme
en las llamas de mi infierno.
Rojo de un pelo teñido
con ciertos tonos de fuego
es lo que se me aparece
cuando me miro al espejo
diciéndome: "No eres tú,
aquélla quedó muy lejos."
Me quedan reminiscencias
aunque no sea en el pelo;
por fuera no se refleja
pero me corre por dentro
un color falto de luz
terriblemente moreno
con palidez de unas canas
que me ha ido formando el tiempo.
¿Cómo poderme teñir?
¿Cómo hallar alumbramiento
a esa absurda lobreguez
que me viene consumiendo?
Ya ves, no he cambiado tanto,
no tuve en el cambio acierto,
solo mudé el exterior
mientras dentro de mi pecho
va arraigada la tortura.
Ya lo ves: no tengo arreglo.
Idella
Por: Idella Esteve | Mis poemas | Comentarios (1) | Referencias (0)