Jueves, 03 de enero de 2008

Hay un fanal sin luz que al mar no alumbra
y tú esperas allá tras los confines
a que vaya a buscarte.
Mas no encuentro una nave que se adentre
a surcar esas aguas de aventura
por más que yo lo ansíe,
y he de esperar que el sol amarillezca
paseando la noche
de luna mortecina
entre afiladas rocas.
Se fueron a dormir los alcatraces,
ya todo está dormido. En la ensenada
no se oye ni una voz
y el silencio se cuela en mis oídos
hasta llegarme dentro
haciéndome pensar
que te tengo a mi lado.
Es el mismo sonido
de cuando tú me hablas
o cuando yo te escucho,
el mismo bisbiseo,
el mismo son.
Y en estas largas horas de mi espera
comienzo a preguntarme
si no estarás mejor allende el mar
porque vivas tu vida
y me dejes vivir
mi dulce aislamiento.
Idella
(30-12-07)
Por: Idella Esteve | Mis poemas | Comentarios (0) | Referencias (0)