Miércoles, 11 de junio de 2008

Cómo aletea y cómo
se eleva por el aire hasta la cumbre;
cómo baja en picado
con las garras abiertas
y arranca de la roca
al incauto bocado que trisca por el monte,
cómo se regocija.
Qué cruel me parece
la rapaz ejerciendo todo su poderío,
qué espanto para el ojo
esa imagen brutal.
Mas, ¿qué es del aguilucho fuera de la visión?
Idella
Por: Idella Esteve | Mis poemas | Comentarios (0) | Referencias (0)