Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Domingo, 13 de julio de 2008
Quién nos podrá augurar un cielo puro
sabiendo lo improbable de este hecho
si Dios siempre habitó del lado oscuro.
(Hamal)
Y quién espera el premio o el castigo
después de haber vivido aquí
gloria e infierno.
No quiero ya pensar en ningún Dios,
ni en karmas imposibles.
De vuelta estoy de todo,
ni siquiera me sirve
la técnica de Zen.
Irremediablemente me siento desdeñada
por toda religión,
que no hay diosas mayores;
y yo nací mujer,
y llevo mis desdichas creciéndome en la espalda.
Idella
Por: Idella Esteve | Mis poemas | Comentarios (0) | Referencias (0)