Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Miércoles, 22 de abril de 2009
De "lo que puede matar" a "lo que mata"
Cada vez me quedo más sorprendida al ver de qué manera se puede tergiversar una información usando el lenguaje al parecer de forma apropiada pero ambiguamente y con una gran carga subliminal.
Quizás se deba a que soy fumadora empedernida que el leer "fumar puede matar" me provoca risa, si estoy de buen humor, o directamente me hace entrar en un furibundo malhumor y rebeldía. ¿En qué quedamos? ¿mata o no mata? Es como cuando esas personas que saben tanto de marketing te anuncian: "¡Enhorabuena! ha sido usted elegido. Este coche puede ser suyo", simplemente para que subliminalmente pienses que ya lo has conseguido, aunque el lector curioso se dé cuenta de la trampa si continúa leyendo y vea que sólo entrará en sorteo, y esto si compra tal o cual cosa, o si deja su dirección de correo electrónico para que lo bombardeen con spam.
Señores: si mata prohíbanlo tajantemente. De otra manera, se induce con el "puede" a que "efectivamente lo hace".
No seamos hipócritas, no traslademos la patata caliente a otras manos, mientras que con las nuestras recaudamos los pingües beneficios de los impuestos, sin admitir la cantidad de puestos de trabajo que se perderían con tal prohibicion. Seamos consecuentes.
En el paroxismo de la estupidez, nos van a colocar impresos en los paquetes de cigarrillos los órganos y las vísceras susceptibles de ser afectadas por el cáncer por causa del tabaco. Se supone que ante la tal feble atractiva visión se nos inhibirá el deseo de echar siquiera una calada. ¿Nos ocurrirá lo mismo a la hora de comprar un bistec si nos ponen delante la imagen de un matadero sanguinolento matando y despiezando vacunos? ¿Dejaremos de beber agua si la miramos con microscopio? ¿Qué hay de los abonos orgánicos de nuestras verduras y frutas? ¿Y qué de los fermentos de los lácteos?
¿Nos van a poner, además, carteles avisando de cuantas cosas pueden matar y, por tanto, evitar así su compra, su consumo o su uso?
A mí se me ocurren infinidad de cosas que "pueden" matar y que ni se prohibe su compra ni su uso, ni se hace una campaña de acoso y derribo ni, por supuesto, sería tan ridícula como para dejar de comprar o usar. A ver:
"Puede matar"
Un cuchillo
Unas tijeras
Un abrecartas
Un picahielo
Un vehículo (coche, avión, el tren de las 3:10)
Cualquier persona (cónyuge, padre, hijo, etc.)
Una maceta
Una botella
Una piel de plátano
Comer en exceso
Comer en defecto
Sexo en exceso
Sexo en defecto
Consumir alcohol
El monóxido de carbono de los coches
El tráfico... ¡Ah! ¡el tráfico!
El exceso de impuestos... ¡Ah! ¡los impuestos!
Una plancha (no hay cabeza que la resista)
Una escopeta (y la correspondiente licencia de caza que se supone...)
Un soldado
Más soldados
Un ejército
Más ejércitos
Las bombas
Más bombas y misiles y otras gaitas
La maledicencia
Trabajar (¿quién dijo que el trabajo es salud?)
No tener trabajo...
Y un largo etcétera que no incluyo por no aburrir pero que puedo resumir como: todo en la vida "puede matar".
Etiquetas: hablando prosa
Por: Idella Esteve | Hablando en prosa | Comentarios (0) | Referencias (0)