Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Sábado, 01 de agosto de 2009
Nunca pudo darme abrigo
una finca en la campiña,
el campo abierto, de niña,
era mi entrada y postigo.
El sol fue nuestro testigo
y sintiendo el aire libre
escuchaba el gran calibre
de la historia del abuelo
bajo el azul de un gran cielo
entre espigas de jengibre.
****
Idella Esteve
Por: Idella Esteve | Décimas y soleares | Comentarios (0) | Referencias (0)